Imagina una tarde cualquiera en una playa de Ibiza o Formentera. El aroma a sal impregna el aire y las aguas turquesas bañan suavemente la costa. Sin embargo, en las mesas de los vibrantes beach clubs y restaurantes familiares de la isla, brilla una luz distinta: es el parpadeo frío de los teléfonos inteligentes. Aquí, en un paraíso natural conocido mundialmente, los niños y las niñas a menudo permanecen en un trance digital, con la mente a kilómetros de distancia del frágil ecosistema que late a pocos metros de sus pies: las antiguas praderas de posidonia. Estos «pulmones del Mediterráneo» son las heroínas silenciosas de las islas, filtrando el agua y dando cobijo a los esquivos caballitos de mar que las habitan; sin embargo, se enfrentan a la amenaza constante de la contaminación por plásticos, las altas temperaturas del mar y el descuido humano.
Fue esta desconexión la que llevó a la ONG Creatives for the Planet a trasladar su misión desde las aulas hasta las mesas de los restaurantes. La organización, que cuenta con la autora Sophia Brucklacher entre sus miembros, cree firmemente que el conocimiento de la naturaleza, cuando se transmite a través de una historia, permanece en un niño o una niña mucho más tiempo que cualquier lección. En colaboración con el ilustrador Jan Anderson, han hecho evolucionar el mundo de Kio – esa pequeña pero decidida caballita de mar que lidera un cambio para cuidar los ecosistemas marinos. Después de escribir dos libros infantiles con esta protagonista se han embarcado en un nuevo proyecto multidimensional: “Kio, una aventura ecológica para colorear.”

La ONG no ve esta publicación simplemente como un libro, sino como una puerta de entrada estratégica hacia la conciencia ambiental. «No podemos pedir a los niños y a las niñas que se conviertan en guardianes del mar si primero no aprenden a mirarlo y, lo más importante, a disfrutarlo», explican desde la organización. Al sustituir al «canguro digital» por una experiencia dibujada a mano, el proyecto invita a las familias a reconectar a través del sencillo acto del juego. Esta edición combina el cuento con actividades para colorear, juegos y aprendizaje de idiomas; al leer y jugar en español, inglés, alemán e italiano, los más jóvenes exploran el mundo marino de una forma más amena y atractiva, que se siente como un descubrimiento compartido y no como una lección, coloreando página por página.
Esta iniciativa es una extensión del trabajo integral que la ONG ya realiza en las escuelas locales, tendiendo ahora un puente con los niños y niñas que visitan las islas en verano. Los locales que quieran podrán tener el «Kio Kit» – un expositor fabricado con tapones de plástico reciclados que contiene lápices de colores y libros para colorear- un proyecto de eco-economía autosostenible. Funciona mediante un modelo de «donación»: cada libro adquirido en un restaurante garantiza que se regale otra Aventura Ecológica a una escuela de las islas. Es un hilo invisible y hermoso que conecta a niños y niñas de todo el mundo, unidos por la misión común de proteger su santuario/escenario de juegos compartido.
En una era de consumo rápido y distracción digital, Kio es un alegato a favor de una forma de vida más lenta y consciente. Es el acto sencillo y radical de un niño o una niña que deja a un lado una pantalla para coger lápices de colores, levantando finalmente la vista para ver la isla tal como es: un hogar frágil y hermoso que necesita de nuestro cuidado y protección .
Muchas gracias a Ibiza Live Report por la publicación.
Texto: Sophia Brucklacher








