Cómo Creatives for the Planet llevó al escenario del TEDxIbiza el arte, la memoria y vasos hechos de cáscara de arroz.
«Thinking Cultura» fue el tema que TEDxIbiza se propuso este año, una frase que habita entre dos idiomas y pregunta qué elige conservar una isla. Es una pregunta amplia, y el evento la respondió de muchas maneras a lo largo de la jornada. Pero una de las respuestas más directas llegó antes de que comenzara la primera ponencia, en forma de un vaso reutilizable de café.
Cada una de las quinientas personas que cruzaron las puertas del TEDxIbiza recibió un vaso fabricado por Ecogots, producido en colaboración con Meke, una tostadora de cafe ibicenca. Si cada persona toma un café en un evento de esta escala, el resultado son quinientos vasos. Si toman dos, el número se duplica. A lo largo de una jornada completa, expresos, cafés de filtro, té. El personal técnico del backstage funcionando a base de cafeína, se sirvieron más de mil bebidas. En la versión habitual de la hostelería de eventos, cada una de esos vasos se usa durante aproximadamente cuatro minutos y se descarta. Mil piezas de residuos completando el trayecto más rápido posible desde la fabricación hasta la basura, usar y tirar.
TEDxIbiza había decidido que ese no era el tipo de cultura que quería representar. Y, de hecho, no tenía elección: la ley de residuos baleares de 2021 ya prohíbe utensilios de un solo uso en eventos, independientemente del material del que estén fabricados. Lo que es menos frecuente es un evento que trate esta ley no como un trámite burocrático, sino como una intención genuina. «Fue un buen paso en la dirección correcta», dice Hayley Hobbs de TEDxIbiza. «Intentamos resolver un problema a la vez. El simple hecho de no haber llenado la basura con mil vasos de papel ya es algo.»
Meke, que tuesta con cuidado y trabaja con intención en el origen, aceptó financiar la compra de la alternativa. El vaso que fabrica Ecogots está fabricado con Oryzite®, un compuesto desarrollado durante más de una década a partir de la biomasa de cáscara de arroz, la parte del grano que nadie come, procedente del Delta del Ebro, a menos de trescientos kilómetros de la isla. Sustituye la mayor parte del polipropileno que requiere un vaso convencional, reduciendo la huella de carbono hasta un 72 %. Pero el polipropileno que permanece no es accesorio: es lo que hace que el vaso sea resistente para bebidas calientes, apta para el lavavajillas, capaz de soportar la reutilización una y otra vez.. Los dos materiales trabajan juntos, la cáscara por su perfil ecológico para la reducción del uso del plástico, y el PP por su resistencia. Esta es también la razón por la que el vaso no es biodegradable, de manera deliberada. Como quedó claro en la conversación sobre los vasos, lo biodegradable suena mejor de lo que es. Sin infraestructura de compostaje industrial, que todavía no existe a escala en Ibiza, un vaso biodegradable es, como lo expresó Harmony Hita Torres de Creatives for the Planet, simplemente otro residuos más. El vaso de Ecogots va al contenedor amarillo al final de su vida útil, donde el material se tritura, se procesa y se inyecta en nuevos productos. El círculo es real, no aspiracional.

En el TEDxIbiza, un vaso por persona circuló durante toda la jornada. Al final del evento, 350 vasos habían sido devueltos. Unas 250 se fueron a casa en bolsillos y bolsos, algunas quizás como recuerdo, otras simplemente porque quienes las llevaban no entendieron del todo el sistema. «Incluso uno de nuestros propios colaboradores, con el vaso en la mano, preguntó: ¿cómo que es reutilizable? ¿Qué quieres decir?», recuerda uno de los organizadores. «Pone «reutilízame»escrito. Hace falta un trabajo de educación.» . «Si calculamos alrededor de mil bebidas servidas y teníamos 600 vasos producidos, significa 350 vasos todavía disponibles para próximos eventos», dice Sophia Brucklacher de Creatives for the Planet, «el objetivo principal de reducir residuos de un solo uso se cumplió claramente.»
La señora de la limpieza, al llegar a valorar los residuos de la mañana, se sorprendió. Casi nada de basura. Luego llegó el almuerzo, con envases de papel y platos de un solo uso,entregados por otras empresas y el cubo se llenó rápidamente. Fue una ilustración precisa de hasta dónde puede llegar la lógica si no colaboramos todos juntos. «La única manera en que este sistema funciona de verdad», dice Samuel Swinburn de Meke, «es darle un valor, que la gente pague por su vaso. Si pagan dos euros, se lo llevan a casa, o la devuelven y recuperan el euro. Así funciona en todos los festivales porque si lo tiras a la basura, pierdes dos euros.» El modelo de depósito es el siguiente paso que deberíamos tomar. Por ahora, los vasos restantes se incorporan al café de Meke, para poner a disposición de los clientes en su cafetería y sustituir los envases take away de un solo uso. Meke abastece a unos cuarenta y cinco cafés y restaurantes en toda la isla. Cada uno es un nodo potencial en un sistema que todavía no existe del todo, pero que se está construyendo, vaso a vaso.
Esta es la lógica que Creatives for the Planet lleva tiempo desarrollando en la isla. El vaso de Meke no es el primer proyecto con vasos reutilizables que la ONG lleva a cabo, está presente en el Fantasía Ibiza Festival, y ha colaborado con eventos en Atzaró, Benimussa Park como también en otros festivales fuera de la isla. Este ha sido un paso más dentro de un esfuerzo deliberado por construir una eco-economía en la que los objetos que circulan en los eventos están diseñados para la reutilización. El objetivo es el residuo cero, no como eslogan en una pancarta, sino como la lógica real de lo que se encarga, se sirve, se recoge y se reutiliza. Aunque es un trabajo lento. La infraestructura en la isla todavía no está preparada: los ayuntamientos pagan por vasos reutilizables en sus fiestas pero no disponen de máquinas de lavado propias, externalizando la limpieza a diferentes colaboradores, cuando lo ideal sería centralizar este servicio, incluso financiarlo con dinero público pues va a ahorrar muchos costes por la generación de residuos.
Pronto Ibiza va a comenzar a enviar a Mallorca nuestros residuos por lo que estas conversaciones están en la mesa. Los sistemas de depósito, devolución y retorno (SDDR) y la economía circular están en desarrollo, en la legislación, y en conversaciones con la administración pública . «Estamos en la fase pionera», dice Sophia. «Siempre es más complicado hasta que la gente se acostumbra. Pero ahí es donde empieza el cambio.»

De pie, en el mismo recinto donde los vasos se movían, estaba una obra de arte, “Cuidem la Nostra Illa (Cuidemos Nuestra Isla). Este mural de nueve metros cuadrados, creado con 49 kilogramos de tapones de plástico triturados y prensados en paneles, forman un fondo marino sobre el que se encuentran. 490 tetrabricks transformados en peces por estudiantes de cinco centros educativos de secundaria de la isla de Ibiza. Los artistas Jorge Pineda Bruges y Ezequiel Herrera, se encargaron de ensamblar la obra en el estudio de Plustic Lab, una empresa aliada que transforma los plásticos en nuevos objetos. El resultado de esta obra de arte no es una imagen plana sino un entorno construido de residuos, con profundidad, sombra y relieve que cambia según el punto desde el que se observe y que envía un mensaje claro, debemos de proteger la biodiversidad marina y reducir nuestro impacto y nuestros residuos. Lo que el mural y el vaso comparten es la preocupación por la huella ecológica, por la distancia que recorre un objeto desde su origen de fabricación hasta el final de su vida. Tenemos que pensar que menos del cinco por ciento del plástico que llevamos encima, ni los zapatos, ni la mochila de poliéster, ni el bolígrafo, se reciclará realmente. El vaso de Ecogots, fabricado a partir de un subproducto agrícola y diseñado para un mínimo de doscientos usos antes de entrar en el flujo de reciclaje, y el mural construido con tapones y envases desechados que los estudiantes transformaron en arte, tienen la misma relfexión: que el material que usamos no es neutro, de qué está fabricado, cuánto tiempo vive y adónde va al final, forman parte de la misma pregunta. La tercera propuesta que Creatives for the Planet llevó al escenario de TEDxIbiza fue, en muchos sentidos, la que más se integró con el tema del día. Entre las ponencias se proyectó un etnoclip de la serie audiovisual “Tornem a la Terra” – esta pieza exalta la importante labor de las mujeres rurales, el por que es indispensable retomar conocimentos ancestrales, esta importante registro esta en manos de Harmony Hita Torres y Jorge Pineda Bruges quienes han buscado financiación con las diferentes administraciones locales y autonómicas, como también con fondos privados de aquellos que creen en la importancia de la conservación de las tradiciones. . Para Harmony, cuyo proyecto ha llegado hasta ahora a los estudiantes a través de talleres en el aula y guías educativas, proyectarlo en el escenario del TEDx ha brindado la oportunidad de acercar el mensaje a otro público. «Estas mujeres locales abrazan desde la pantalla con su sencillez y claridad, y nos recuerdan que lo importante es cuidar la tierra, que es de donde nace la vida. Solo a través del conocimiento de nuestro entorno podemos amarlo y cuidarlo de verdad.» Ver ese argumento trasladado no a un aula sino al escenario de un evento público como este , frente a un público que reflexionaba sobre lo que significa la cultura, fue un alcance diferente.

Y para las mujeres que compartieron su conocimiento ante una cámara, mujeres que conocen las propiedades de las plantas, que saben leer las estaciones, cuya inteligencia práctica nunca había necesitado un público, se les otorgó uno, quizás por primera vez, a esta escala. En un escenario construido alrededor de la pregunta qué significa la cultura para una isla, sus respuestas fueron las más directas: tenemos un conocimiento que se formó aquí, que aquí tiene sus raíces, y que todavía no se ha perdido.
Varios pequeños momentos de la jornada quedaron en la memoria del equipo. Al final del evento, varias personas felicitaron al equipo por la calidad y mensaje del video y otras personas nos pidieron quedarse con su vaso.. Una mujer incluso quiso llevárselo de recuerdo para su hija y dejo una donación a la organización. Había decidido que era el mejor regalo que podía hacer.
Para Creatives for The Planet, “Thinking Cultura”, , ha sido la realidad material de un vaso hecho de residuos agrícolas, el trabajo colectivo de un mural construido a partir de envases y plásticos desechados, y la voz de una mujer hablando de olivas en un patio que precede a alas salas de conferencias de la isla. TEDxIbiza le dio a Creatives for the Planet un escenario no para transmitir un mensaje, sino para demostrarlo, en tres registros distintos, cada uno haciendo la misma pregunta: qué fabricamos? qué conservamos? cómo reducimos nuestro impacto y qué elegimos transmitirlo? Los vasos están de vuelta en Meke. El mural sigue viajando. El archivo documental crece.
Lo que queda, al final, es la pregunta que la mujer con la donación ya respondió por sí misma.
Texto: Sophia Brucklacher
Imagenes: Gypsy Westwood



















